Un biocida solo es eficaz si es compatible con la formulación.
En las formulaciones de recubrimientos, la protección contra los microorganismos no consiste únicamente en seleccionar un biocida potente. Su rendimiento real también depende de cómo interactúe con el resto de componentes del sistema.
Las resinas, los dispersantes, los tensioactivos, los pigmentos, el pH, los disolventes o los aditivos pueden influir en la estabilidad y la eficacia del biocida.
En este contexto, la eficacia de un biocida no solo depende de su acción antimicrobiana, sino, sobre todo, de su compatibilidad con todos los componentes de la formulación.
Por eso, los análisis de laboratorio y las pruebas de compatibilidad siguen siendo pasos fundamentales a la hora de desarrollar u optimizar la formulación de un recubrimiento.